El alquiler por habitaciones en Valencia está transformando el mercado residencial de la ciudad y ganando terreno. De hecho, en este momento ya hay más oferta de este tipo que de pisos completos para la larga estancia.
Una realidad alimentada por la entrada de pequeños inversores en el sector inmobiliario, a través de la compra de inmuebles que acaban fragmentando con un objetivo claro: maximizar beneficios dividiéndolos en estancias individuales con precios que en muchos casos se sitúan por encima de los 500 euros mensuales. También, ha aumentado el volumen de este tipo de arrendamiento, ante el miedo de los propietarios al alquiler tradicional por la «inseguridad» que ofrece la Ley de Vivienda y que esta modalidad esquiva.
Tampoco ayudan los altos precios en la ciudad que, de media, se sitúan en unos 1.200-1.300 de renta mensual, una cantidad imposible de asumir para la mayoría de vecinos y familias que buscan un alquiler de larga duración. De ahí, que la Asociación de Inmobiliarias de la Comunitat Valenciana (ASICVAL) alerte no solo del crecimiento de esta modalidad de arrendamiento, sino de un aumento de esta demanda ante la imposibilidad de hacer frente a la cuota de un piso al completo.
Según explican, este fenómeno se explica en la escasa oferta disponible en el mercado, que viene sucediendo desde hace tiempo por el tirón de la demanda y el miedo de muchos dueños de entrar en este segmento por falta de garantías y de seguridad jurídica. También, las nuevas restricciones a los pisos turísticos están provocando que viviendas de corta estancia se sumen al alquiler por habitaciones.
De igual modo, la rentabilidad que ofrece la vivienda, considerada como un valor refugio, está propiciando un creciente interés entre pequeños particulares que buscan invertir en el sector a través de la compra de viviendas que adecúan y la alquilan por estancias. Tanto es así que, incluso, muchos propietarios transforman zonas comunes como el comedor o la sala de estar en habitaciones para maximizar la renta, condenando al inquilino a hacer su vida en un único habitáculo.
Actualmente, el precio de una habitación en la ciudad de València se sitúa entre los 350 y los 500 euros en un piso compartido de entre 3 y 4 habitaciones, pero también los hay más elevados de hasta 700 euros. Hace unos años, era factible encontrar alojamiento de este tipo por menos de 200 euros.

